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Derecho de las Telecomunicaciones

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En República Dominicana las telecomunicaciones se rigen por un conjunto de normas autónomas, especializadas que pretende ser sistematizado. Es necesario por lo tanto, adentrarse así sea en forma somera sobre la naturaleza del derecho de las telecomunicaciones, entendido más allá del concepto de un servicio público o al público, o también denominado servicio o servicios de interés general.

 El derecho de las telecomunicaciones comprende un régimen legal autónomo de normas jurídicas propias derivadas de la especialidad del sector, de esencial importancia no sólo por su relativa y reciente aparición, sino principalmente por que el nuevo derecho de las telecomunicaciones es la base fundamental para el desarrollo de la sociedad, y para la creación y consolidación de la ya popular sociedad de la información, como se analizará más adelante.

El derecho de las telecomunicaciones en la República Dominicana se encuentra regulado por la ley No. 153-98, ley general de las telecomunicaciones. Dicha ley constituye el marco regulatorio básico que se ha de aplicar en todo el territorio nacional, para regular la instalación, mantenimiento y operación de redes, la prestación de servicios y la provisión de equipos de telecomunicaciones. La misma deberá ser interpretada de conformidad con los convenios internacionales ratificados por la República Dominicana y se complementará con los reglamentos dictados por las autoridades competentes.

Nuestra misión es brindar asesoría a nuestros clientes en lo referente a las leyes y reglas gubernamentales vigentes en el área de telecomunicaciones. También brindamos una asistencia funcional en elaboraciones de contratos relacionados a esta materia y les representamos en temas judiciales.

El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL),  que es el organismo de Estado creado por la Ley General de Telecomunicaciones No. 153-98 que regula y supervisa el desarrollo del mercado de las telecomunicaciones. Su misión es regular y promover la prestación de servicios de telecomunicaciones en beneficio de la sociedad, en un marco de libre, leal y efectiva competencia.

 

   Los servicios de telecomunicaciones pueden ser públicos o privados.

  1. Son servicios públicos de telecomunicaciones los que se prestan al público en general, en condiciones de no discriminación, a cambio de una contra prestación económica.
  2. Son servicios privados de telecomunicaciones los establecidos por una persona natural o jurídica para satisfacer estrictamente sus propias necesidades de comunicación o las de otros integrantes del grupo social, económico o financiero al cual pertenezca.

 Los servicios privados de telecomunicaciones no pueden ser prestados a terceros, salvo que se trate de un servicio de valor agregado utilizado como medio para cumplir el objeto social de la empresa, siempre que dicho objeto social no sea, precisamente, la prestación de servicios de telecomunicaciones.

 Son servicios portadores, aquellos servicios de telecomunicaciones que proporcionan la capacidad necesaria para transportar las señales entre dos puntos de terminación de red definidos, que permiten la prestación de otros servicios públicos o privados de telecomunicaciones.

 Los servicios portadores de carácter público se rigen por los principios de transparencia, de no discriminación y neutralidad con respecto a los servicios que transportan.

 Los servicios portadores pueden ser locales, de larga distancia nacional y de larga distancia internacional. Se considera servicio portador al alquiler de enlaces o circuitos.

 Los servicios finales o tele-servicios, son aquellos servicios de telecomunicaciones que proporcionan la capacidad completa que hace posible la comunicación entre usuarios. El prestador de un servicio final público proveerá la interfaz usuario-red correspondiente a ese servicio.

 Los Servicios de valor agregado, son aquellos servicios de telecomunicaciones que utilizando como soporte servicios portadores finales o de difusión, agregan o añaden alguna característica o facilidad al servicio que le sirve de base.

 Las entidades prestadoras de servicios portadores, finales y de difusión, presten o no servicios de valor agregado, garantizarán el principio de neutralidad y no discriminación frente a los prestadores de servicios de valor agregado que necesiten utilizar sus instalaciones esenciales.

 Los servicios de difusión, ya sean de difusión sonora o televisiva, son servicios de telecomunicaciones en los que la comunicación se realiza normalmente en un solo sentido a varios puntos de recepción simultáneamente.

 Los servicios de difusión pueden incluir facilidades que permitan la comunicación en sentido inverso, esto es, desde los receptores al centro emisor, siempre que dicha comunicación no constituya un servicio independiente al servicio de difusión.

 Los servicios de difusión pueden ser públicos o privados, según vayan destinados al público en general o sean prestados por una persona natural o jurídica para satisfacer sus propias necesidades.

 Según el medio que utilicen para transmitir las emisiones, pueden clasificarse en servicios de radiodifusión o servicios de difusión por cable.

 Los servicios de radiodifusión pueden utilizar sistemas terrestres o sistemas de satélites.

 Son servicios de difusión el servicio de radiodifusión sonora y de televisión, y el servicio de difusión por cable.

 Servicios portadores de los servicios de difusión, podrán ser utilizados para servir de portadores a otros servicios de telecomunicaciones y viceversa.

 Las telecomunicaciones surgen como producto de una larga evolución del ser humano y de una prolongada investigación científica para responder a la necesidad de comunicar los pensamientos a largas distancias, primero mediante sonidos, luego con la voz y posteriormente con imágenes. Su medio de propagación es el mismo que el de la luz, ya que una vez que el hombre tuvo el dominio de la onda eléctrica y dado que mediante ésta se puede transmitir información, fue necesaria la regulación de la misma en todos los países del planeta, primero en el orden internacional y ahora en el interplanetario.

 Las comunicaciones que utilizan el principio de la onda eléctrica han roto distancias y fronteras y están llevando la información del hombre fuera de la tierra; estas actividades el hombre trata de normarlas mediante leyes nacionales y en tratados del orden internacional como cuestiones inaplazables para una vida armoniosa y coordinada.

 Como ya lo hemos visto, el telégrafo, el teléfono, el radio, la televisión, así como las comunicaciones vía satélite utilizan el espectro radioeléctrico para la difusión de sus señales, por lo que ha sido necesaria la reglamentación de su uso.

 Cuando las ondas radioeléctricas se desplazan por medio de cables o alambres, la utilización y control de los mensajes no ofrece mayor problema, pero cuando se desarrolla en el espacio surgen complicaciones de diversa naturaleza; la principal de ellas es que no existen límites fijos del número de ondas electromagnéticas que pueden recibirse sin interferencia de otras que coincidan en el mismo tiempo y destino.

 De ahí surgió la necesidad de que los hombres se coordinaran para establecer normas que permitieran tener protocolos de comunicación, por lo que la comparación de frecuencias debe operar en bandas de diversas naturalezas tales como: nacionales e internacionales; públicas y privadas; de onda corta y larga; de navegación aérea o de espacio exterior, por lo que las telecomunicaciones presentan una combinación muy particular de problemas técnicos, económicos, sociales, políticos y jurídicos.

 Los servicios de telecomunicaciones se dividen en públicos y privados, según sean prestados por el Estado, o con Guardar cesionados a particulares; y en lo que respecta al uso simultáneo de canales o de grupos de frecuencias, tienen que sujetarse al control muy estricto para evitar las interferencias entre unos y otros.

 La evolución de las telecomunicaciones ha obligado al hombre a tomar una serie de medidas para su propio beneficio personal, y por ello se creó en 1865 la UNIÓN INTERNACIONAL DE TELECOMUNICACIONES (UIT), en ese año se reunió en París la primera conferencia telegráfica y telefónica, iniciándose la primera reglamentación internacional de estos sistemas.

 En la actualidad los países y grupos de territorios que integran la Unión Internacional de Telecomunicaciones, se rigen por el Convenio Internacional en la materia, así como por un Reglamento General, aprobados en Montreaux, Suiza, el 12 de noviembre de 1965.

 A partir de 1965 se produjo una verdadera revolución en las telecomunicaciones con el lanzamiento y colocación en la órbita de la tierra de diversos satélites y vehículos espaciales no tripulados, cuya finalidad era la de servir como enlace o repetidora en las comunicaciones a gran distancia; por lo que más de 60 países se unieron para constituir el Consorcio Internacional de Telecomunicaciones Vía Satélite (INTELSAT).

  Este derecho de las telecomunicaciones ha tenido diversos sobresaltos e inconsistencias en su creación y en su implementación por las razones ya comentadas y por su avance vertiginoso.

 La experiencia de gran parte de nuestros países ha determinado en algunos casos la apertura de la competencia sin la creación y consolidación de las normas jurídicas necesarias para garantizar la aplicación de las reglas que la protejan; como podrían ser la constitución previa de las autoridades encargadas de regular y garantizar la competencia, o más grave aún, el desmedro de instituciones mucho más importantes que la misma competencia. Nos estamos refiriendo al concepto del servicio universal y a las políticas para su implementación y cobertura o para la inclusión de nuevos servicios en su definición que tienden a analizarse con posterioridad a la liberalización o por lo menos a dejarse en un segundo plano.

 Así mismo, se echan de menos normas específicas de protección y garantía de los derechos de los usuarios, entendidos más allá del concepto de simple consumidor y desde luego como la razón de ser del régimen jurídico y de la misma existencia de los operadores y titulares de redes y servicios.

 
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